A través de sus sinuosas aguas, el curso Los Ríos serpentea como un hilo conductor de historias que unen los pueblos de Quevedo y Babahoyo. Sus orillas, testigos silenciosos del futuro, guardan recuerdos de épocas legendarias y maneras ancestrales. El sonido del agua es una melodía que acompaña las leyendas de los que habitan sus alrededores,